26 octubre 2015

Pensando: Releyendo y recordando.

Reproducir antes de comenzar a leer
Hola gente, ¿qué tal les va?
Últimamente he pensado en demasiadas cosas, les he dado la vuelta, las he repasado una a una. No sé si sea porque ya estoy por terminar la universidad, si es por los problemas personales que están pasando atrás de esta pantalla, por los sentimientos que se me revolvieron, o si simplemente es el Asperger haciendo de las suyas, pero el asunto es ese. Hay cosas que se están condensando adentro de mi cabeza, tomando forma.
Soy una persona muy inconstante en todo, alguien que hace algo, lo empieza y lo deja a la mitad, pero ver que el blog ha estado vivo desde 2009 me ha levantado los ánimos de una manera que no creía posible.
Cuando lo comencé, tenía simplemente 14 años, escribía como si fuera la mega estrella de Internet (ahora me doy cuenta de eso, releyendo algunas entradas *horribles*), y han pasado tantas cosas desde entonces que me parece increíble.
Últimamente he tenido días y días mirando la pantalla en blanco, los más de treinta libros que tengo empezados, algunos desde hace ya varios años. Miraba y simplemente no me identificaba con ninguno, todos me parecían de alguien diferente, de una persona que no era yo.
Quería borrarlos todos, todos y cada uno, dejar de lado la escritura, renunciar, y perderme en no sé qué, simplemente irme de todos lados y que nadie volviera a saber de mí. Blog, facebook, twitter, internet, darme por vencido en todo. Sin embargo, volvía a mirar los libros dejados a la mitad y algo me decía: "no lo hagas", "ni lo pienses", "si los borras, pierdes". Decidí no perder.
Hace algunos días, comencé a leer nuevamente Crepúsculo y ayer lo terminé. Me encontré a mí mismo leyendo hasta las 6:00 am, con ganas de seguir, de terminar el libro y comenzar Luna nueva. Me servía demasiado como terapia porque mi vida sentimental es un desastre (quién quita y algún día les hable al respecto), aunque ya hay algunas pistas en mis libros.
No puedo recordar cuándo fue la última vez que un libro me mantuvo tanto tiempo despierto, pendiente de lo que pasaría, y aunque ya es la quinta vez que los leo, sentí que era la primera. Edward y Bella siempre tienen un efecto similar en mí, pero esta vez había un catalizador que no tenía en cuenta sino hasta ahora: Estoy muy sentimental, muy sensible, y estoy dejando caer cosas que me pesaban demasiado.
No soy 100% transparente, pero sí lo soy más que cuando empecé con esto que hoy se llama Tinta Nocturna. Escribirle a una pantalla blanca, una que lee alguien ocasionalmente, me ha ayudado como no tienen idea, leer lo que me enamoró en un principio de esto también, y he reflexionado sobre todo lo que antes me molestaba.
No soy el bestseller que quería ser a esta edad, no he escrito el libro del año, ni nada similar, pero a los veinte años ya tengo libros en Amazon, soy parte de una revista cultural, escribí artículos para una revista en inglés, lectores que me apoyan, un círculo de amigos con los que sé puedo contar, gente a mi alrededor que aunque no son familiares los siento como tales, ayudé a muchos de ellos, y sin darme cuenta, ellos igual conmigo. No voy a decir nombres, cada quién sabe que está en este párrafo.
Ya pasé muchísimo tiempo fingiendo cosas que no siento realmente, diciendo otras que no era reales al 100%, y aunque aún no es momento de sacarlas a la luz, estoy dejando caer poco a poco las que más me molestan, quedando más liviano que antes.
Me siento inspirado nuevamente, con más ganas que antes de escribir, y así no gane medio centavo, un comentario me basta. El sueño de vivir de mis libros sigue allí, más fuerte que nunca, pero ya no tengo tantas prisas como antes. Ver el resultado de trabajar con apuro me hizo bien.
También leyendo Crepúsculo, supe que aunque la vida pude ser imprevisible y catastrófica, depende de mí, el protagonista, decidir qué rumbo tomará. Este puede no ser mi libro favorito, pero sí uno que no quiero dejar de escribir. Puedo poner en pausa los demás, dejar allí por algún tiempo, pero este no me espera, no se guarda ni se detiene. Me di cuenta de que quiero que este sea mi mayor obra, una Opus Magnum.
Estoy volviendo a ser el chico que era en mi último año de bachillerato, alguien que considero mucho más fuerte que mi yo de ahora, y el tiempo se me pasa en un suspiro a veces, los libros nuevamente me tienen enamorado. Mientras escribo esto, tengo a la mujer que me cambió la vida de fondo, Lady Gaga, para los despistados.
Hay muchísimas cosas que veo a mi alrededor ya cambiadas, cosas que antes me parecían ajenas, extranjeras, y me sentía un extranjero en mi propio cuerpo. Todo está cambiando por fin, y aunque no vivo en uno de mis mundos soñados, no pienso dejar que eso me impida volver este en uno de ellos, no acercarme, sino transformarlo por completo.
Estas cosas pasan muy rápido en los libros. Los personajes simplemente narran un par de capítulos y ya el cambio se ha hecho, apenas si se siente, y están renovados, pero en la vida las cosas son más difíciles, toman años, y a mí me ha tomado media década darme cuenta de todo lo que ya he dicho.
Hubo un tiempo en que me importó más sacar un libro y venderlo que el resultado, ahora las cosas se invirtieron: prefiero ayudar a un lector con mis libros a ser el próximo New York Times Best Seller; como dije, el sueño sigue allí, pero ya no es mi norte.
Ahora solamente quiero escribir, escribir, escribir, y volver a escribir. Este 2016 verán más libros que nunca bajo mi nombre, pero serán mejores, algunos no muy extensos, pero sí más personales y más íntimos. No quiero ser de esos escritores que escriben solamente para vivir, quiero vivir para escribir y morir diciendo que fue un escritor, no un comerciante.
Quiero escribir algo que marque a alguien tanto como Crepúsculo me marcó a mí. Gracias a esta saga es que decidí ser escritor, y gracias a Stephenie Meyer me enamoré de los libros. ¿Que es una mala escritora y deja mucho que desear? A lo mejor, pero jamás podré dejar de mencionarla cuando me pregunté por qué escribo.
Ya tuve suficiente de darme lástimas, de estar cabizbajo y demás. No diré que se acabaron esos días, porque la depresión es una enfermedad peor que cualquier otra, pero no pienso dejar que me venza nuevamente.
Antes de irme, los invito a pasar por mi Wattpad. Cada lunes, sin falta, tendrán un capítulo de La Hija de Bóreas, mi última novela en Amazon, mientras termino cada libro pendiente. Es un libro que amo con toda mi alma, y es el inicio de una saga a la que también le tendré muchísimo aprecio. Espero sea el mismo caso con ustedes. ¡Bernardo y yo les agradeceremos muchísimo que nos dejen ser parte de sus vidas!
¡ARRIBA ESAS GARRAS!

2 comentarios:

  1. Esto ha sido... esperanzador. Debo decir que me has impactado (No sé qué fue, pero sea lo que sea, lo hizo).
    Sólo he entrado en tu blog 2 veces, (la 1era, hace un poco más de un año, y ahora la 2da) y debo admitir que esto me apena un poco. Pero quiero que sepas que, incluso a una desconocida, lo que escribiste me ha llegado.
    Espero que siempre puedas encontrarte con un libro en tus momentos más difíciles, uno que te haga reflexionar y sentir mejor (como creo que ha hecho Crepúsculo y toda su saga).
    Muchas esperanzas y éxitos para ti.
    Att: Alguien que un día se topó con tu blog

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    1. En todo caso, espero que sea un efecto muy duradero y que te impulse a hacer todo aquello que quieras hacer en esta vida. :D
      Muchas gracias por tu comentario, y no te preocupes por el tiempo, aquí las puertas SIEMPRE están abiertas para todos. ¡Gracias por pasar de nuevo!

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